Lo que repetimos, también se queda en el cuerpo


Ayer estuve en un taller de salud que me hizo detener. Hablaron de como muchas enfermedades, no aparecen de repente y se van construyendo poco a poco. Se van construyendo en hábitos repetidos y decisiones pequeñas que hacemos casi en automático. 

Mientras escuchaba, pensé en mi proceso. En lo que mi cuerpo ha tenido que cargar y ha intentado enseñarme. Yo no elegí vivir con lipedema, esa parte no estuvo en mis manos. Las enfermedades también pueden ser factor herencia, facturas acumuladas o el resultado de factores ambientales que escapan de nuestro control. 

Pero sí he tenido que aceptar, que dentro de mi realidad hay decisiones que influyen en cómo se manifiesta, como avanza, y como me afecta. Influyen en lo que como, lo que ignoro, lo que veo como normal. Porque aunque no elegimos la condición, si participamos conscientes o inconscientemente, en la manera en que nos acompañamos. 

Y aquí mi verdad he sabido lo que me ayuda y aún así no siempre lo hago. Porqué cambiar incomoda, porque la emoción a veces decide antes que la razón y el cansancio busca alivio inmediato no procesos a largo plazo. Pero hubo algo en esa charla que me dejó clara. 

Una idea: repetir no siempre es el enemigo. Si repetir hábitos que inflaman puede aumentar dolor y desbalance. Repetir hábitos conscientes, hábitos saludables también puede disminuir y prevenir complicaciones y mejorar la calidad de vida. 

No hay curas mágicas. Esto es un proceso sostenido de pequeñas acciones repetidas, ellas crean grandes consecuencias para bien o para mal, repetir movimiento, descanso, repetir alimentos que nutren, repetir límites saludables, repetir escuchar las señales antes de que se conviertan en gritos, todo esto nos nutre el alma. 

He entendido que vivir con una condición crónica no significa resignación, significa responsabilidad consciente. No todo depende de mí, pero hay una parte que sí y esa parte diaria, aunque parezca mínima marca la diferencia.  El cuerpo guarda memoria, pero también responde cuando lo tratamos con cuidado y amor.

Hoy me quedo con esta pregunta: ¿si sabes que hay algo que estás repitiendo y no te está ayudando, qué decisión pequeña puedes comenzar a repetir desde hoy para cuidar mejor tu salud?

Comentarios

  1. Hermosas palabras, Dios te siga guiando y dirigiendo, gracias por contarnos desde tu perspectiva lo que se siente vivir con una condición crónica. Dios te siga bendiciendo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por leerme y por tu comentario. Muchas bendiciones. 🙏🏾🤗

      Eliminar
  2. Gracias por compartir, gracias por escribir, esto nos ayuda a tod@s! Éxito en todo!

    ResponderEliminar
  3. Gracias, este es el propósito de mis escritos, que puedan ayudar a otras personas ☺️🤗.

    ResponderEliminar
  4. Muy interesante. Así como tenemos Sembramos hábitos malos, también podemos sembrar hábitos buenos que nos ayuden a mejorar.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por el comentario. A veces no somos conscientes de lo que sembramos cada día, pero todo, (lo bueno y lo no tan bueno) termina dando fruto. Procuremos siempre sembrar hábitos buenos 🤍.

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares