Ir al contenido principal

Entradas

Destacados

Paradas inesperadas en el camino

A veces uno siente ganas de escribir… pero algo por dentro te dice que esperes. Como si la vida todavía estuviera acomodando los pedacitos de una historia que aún no termina de pasar. Hace unas semanas me ocurrió algo curioso. Salí del trabajo y casi sin pensarlo entre a una farmacia, no tenía nada específico que comprar, pero había algo dentro de mí que me decía: entra.  Entre y caminé por uno de los pasillos y de momento un joven alto, muy alto, se quedó mirándome. Nos quedamos mirando unos segundos, como cuando uno siente que conoce a alguien, pero la memoria todavía está tratando de saber quién es.  Detrás de él estaba su mamá y de repente escuché: Hola Miss 👩‍🏫 En ese instante...todo hizo sentido. Había sido uno de mis estudiantes. Yo le había dado clases cuando tenía apenas siete años y ahora estaba apunto de cumplir 18. El tiempo, de repente, se paró frente a mí como diciendo: mira todo lo que ha pasado. Hablamos unos minutos y, nos despedimos y después cada cual sigu...

Entradas más recientes

Lo que repetimos, también se queda en el cuerpo

Vestirme sin culpa, también es autocuidado.

Sanar, también cuida el cuerpo.

Una pizza que terminó siendo galletas.

No somos caras, somos conscientes.

Hay caminos que no salen en el mapa

El año comienza en el cuerpo

La vida también se viaja sin avión

5 cosas que nadie me dijo cuando me diagnosticaron lipedema

Bienvenida a mi espacio