Ir al contenido principal

Entradas

Destacados

Mis Nuevos Logros, Mi Nueva Mirada

​Ayer fue un día diferente y la verdad lo necesitaba. ✨ Esta mañana me tocó algo bien especial: mis fotos profesionales de la clase de Proyección de Imagen y Buen Vestir. Y mientras me arreglaba, respiraba profundo y me preparaba para posar frente a la cámara, pensaba en todo lo que ha pasado para llegar hasta aquí. La clase anterior había sido de maquillaje, y hoy, mientras esperaba para las fotos me felicitaron por mi maquillaje porque les encantó cómo quedó y aunque puede parecer algo pequeño, para mí fue un momento bien bonito.  Porque detrás de ese maquillaje había esfuerzo, práctica, aprendizaje y ganas de seguir creciendo en lo que me gusta. 💄✨ Porque sí… uno ve la foto final, el outfit, la sonrisa, pero detrás de eso hay días de cansancio, dolores silenciosos, momentos donde el cuerpo quería detenerse aunque la mente tuviera mil sueños corriendo.  Hay días donde ser viajera en este proceso no ha sido fácil. A veces toca seguir aun cuando las piernas pesan, cuando el c...

Entradas más recientes

Hay cosas que una mujer vive… aunque nadie las vea

¿Hace cuanto no vas a la playa?

Más allá de lo que cubro.

🌙 Una noche de terror (o de aprendizaje) Fin de semana largo… y lo comencé el lunes con asma. Tenía planes de viajar a ver a mi abuela, pero el clima donde ella estaba no me iba a ayudar. Así que cambié de rumbo y terminé en el campo con mis padres. Ellos invitaron amistades y, entre conversaciones y risas, surgió la idea de acampar. Yo no quería quedarme atrás. Salí de la comodidad de mi cama para unirme a la aventura. Pensé que sería una gran decisión. Spoiler: no lo fue tanto 😅 Me prestaron una caseta de acampar. Todo parecía perfecto… hasta que llegó la hora de dormir. Qué pesadilla. La incomodidad, la rigidez del espacio, la sensación de pesadez en mis piernas… no encontraba posición. Intenté acostarme y nada. Terminé sentada, tratando de convencer a mi cuerpo de que eso también era descansar. Mis padres, que se unieron a la experiencia, no estaban muy tranquilos al verme así. En medio de la desesperación, recordé que había llevado un catre. “¡Esto es!”, pensé. Pero claro… en la práctica, no cabía dentro de la caseta.🙈 Ahí entendí que la aventura ya había tomado otro nivel. Decidí acostarme afuera. La espalda adolorida, el frío metiéndose sin pedir entre mis huesos, y mis piernas recordándome —una vez más— que no siempre siguen el ritmo de mis ganas. Los sonidos de la noche rodeándome. Una mezcla entre valentía y “¿por qué hice esto?” Y acá estoy, a las 4 de la mañana, en medio de la nada en Orocovis, Puerto Rico. Con frío, escuchando animales a mi alrededor y esperando que amanezca pronto. Ser viajera con lipedema también es esto: improvisar, adaptarse, escuchar el cuerpo… y a veces, aprender a la mala. Y ahora, mientras lo escribo, no puedo evitar que me dé un ataque de risa al recordar la travesía de la noche… porque sí, fue incómodo, frío y caótico, pero también fue mío. Pero aquí sigo. Viviendo, intentando, y encontrando mi manera. Definitivamente, una experiencia que repetiría… pero la próxima vez, mega preparada.

Semana nublada… Pero con propósito

Paradas inesperadas en el camino

Lo que repetimos, también se queda en el cuerpo